Murió Leonardo Salas, cura que nunca dejó de ser enfermero

A Leonardo Héctor Sala la vocación sacerdotal le llegó en la adultez. Primero hizo una experiencia en un monasterio y después, en el 2014, fue aceptado como seminarista en la Diócesis de Quilmes donde se ordenó sacerdote en el 2018, cuando tenía 50 años.

La noticia de su fallecimiento causó profunda tristeza en la zona. Murió este sábado 4 de septiembre mientras permanecía internado en el Sanatorio San Camilo de la Ciudad de Buenos Aires.

El repaso de su vida dice que cuando se calzó la sotana de seminarista ya tenía una larga experiencia con su titulo de Enfermero Universitario, lo que lo llevó a ser docente de esa profesión. Mientras tanto, se desempeñó en la Terapia Infantil en el Hospital de Alta Complejidad “El Cruce” y últimamente actuaba como Capellán del Hospital Evita Pueblo de Berazategui.

En febrero de 2016 comenzó junto a otros dos seminaristas una experiencia formativa viviendo en la Parroquia Nuestra Señora de la Esperanza de Florencio Varela, lugar donde vivió dos años hasta fines de 2017, en que cambió su destino formativo y pastoral yendo a vivir a la Parroquia Nuestra Señora de Czetochowa de Ezpeleta.

El 8 de junio de 2018 recibió el orden sagrado del Diaconado y el 7 de diciembre de ese mismo año recibió, junto a dos compañeros, el Presbiterado siendo destinado como Vicario Parroquial de la citada parroquia de Ezpeleta.

El 3 de marzo de 2019 asumió como Administrador Parroquial, junto al Pbro. Eros Zardini, la Parroquia San Jorge de Quilmes Centro, ejerciendo en este caso la función de Moderador.

A partir del 24 de octubre de 2019 se integró al Consejo Presbiteral de la Diócesis de Quilmes en representación del Clero Joven y el 18 de enero de 2020 asumió como Párroco de la Parroquia San Martín de Tours de Quilmes Oeste.

Durante cierto tiempo prestó sus servicios profesionales en la atención de la Farmacia de Caritas Zonal de Florencio Varela y al surgir la Pandemia del Covid 19 recibió el encargo del parte del Obispo Diocesano, el Padre Obispo Carlos José Tissera, de ocuparse de los ministros que fueran afectados por el virus. Lo hizo como “Delegado Episcopal para el protocolo de intervención y traslado del Presbiterio de la Diócesis de Quilmes ante la pandemia del Covid 19”

Afectado seriamente en su salud por un tumor desde los primeros meses de este año falleció el sábado 4 de setiembre, en el Sanatorio San Camilo de Capital Federal.

La Misa exequial presidida por el Obispo Diocesano se celebró el domingo y sus restos fueron sepultados en el Cementerio de Quilmes donde descansan otros sacerdotes de la diócesis.