Paula Martínez, el caso que cambió la mirada de la Justicia

Por unanimidad el Tribunal Oral Criminal N° 4 de Quilmes condenó a penas de entre 19 y 20 años de prisión a los cuatro acusados de abusar sexualmente a la joven varelense, Paula Martínez, que murió en diciembre último a la espera de justicia. Diego Domínguez, Gonzalo Sandoval, Gustavo Carbonel y Guillermo Chávez fueron hallados responsables penales de «abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas» en cuatro hechos.

  Por más de una hora y media la secretaria del Tribunal y una auxiliar leyeron los fundamentos como el voto del doctor Alberto Elio Ojeda, al que adhirieron sus pares Andrea Calaza y Pablo Pérez Marcote. En primer término se definió que es la perspectiva de género y el magistrado valoró esa mirada para el caso en cuestión. En algunos de los fragmentos del decisorio del TOC 4 se precisó que «PM -como se refirió en todo el fallo- no tuvo capacidad de discernir sus actos, tras sentirse mal al beber una bebida por lo que fue sometida sexualmente en total estado de vulnerabilidad».

  Asimismo se puntualizó: «PM estuvo expuesta a una situación de asimetría de poder, en donde los imputados han tenido la decisión común de llevar adelante la acción con un plan previo». Con relación a los datos que la fallecida Martínez fue agragando en ampliaciones de denuncias se remarcó que «es propio del stress post traumático que vivía la joven. El bien jurídico preciado que es la integridad sexual se vio vulnerado en cuatro ocasiones, en las que fue abusada sexualmente por los encartados que deben responder en calidad de coautores».

  Durante la lectura se citó jurisprudencia referido a perspectiva de género en la conocida como «violación en manada» de España. «Todos los encartados tuvieron acceso carnal con la víctima, sin el consentimiento de ésta y en una total situación de aprovechamiento». Con dichos elementos y el pormenorizado análisis de la prueba producida como de los requerimientos de la fiscalía a cargo del doctor Claudio Pelayo como de los defensores particulares se arribó al pronunciamiento de veredicto condenatorio.

  Finalmente se informó que se condenó a Diego Dominguez a la pena de 20 años de prisión mientras que a Gonzalo Sandoval, Gustavo Carbonel y Guillermo Chávez a 19 años de prisión. Asimismo el Tribunal 4 dictó veredicto absolutorio para Carbonel y Chávez por los delitos de «desobediencia»; por otra parte se ordenó girar actuaciones a la fiscalía en turno para investigar a una testigo por la presunta comisión de delitos de acción pública que alcanzaría a la titular de la casa en donde fue Martínez, a los fines de determinar si la moradora tuvo algún grado de participación.

Madre de Paula Martínez

Luego de la condenas, Sandra Zapata madre de Paula Martinez utilizó sus redes para expresarse: “Violadores Culpables Gonzalo Sandoval y Gustavo Carbonel 19 años de prisión. Diego Domínguez (ex Guardia comunal de la Municipalidad de Florencio Varela) y Guillermo Chávez 20 años de prisión. Gracias a dios por tu justicia. Hija vola alto, ya estás en paz”.

También compartió portales donde contaron el veredicto acompañado del siguiente mensaje: “Gracias señor por mover tu mano de Justicia para mi hija Paula Martínez, toda la gloria y la honra son para ti. Te amo hija. Descansá en paz…”.

Mensaje de los allegados de los condenados

En las redes sociales allegados a los condenados por el ataque sexual a Paula  Martínez se expresaron de la siguiente manera:  “A las madres no tengo palabras para decirles para calmar este dolor. Está impunidad. A los chicos no tengo palabras para explicar tanta desidia. Pero tengo una sola cosa para decirles esto se sigue, ya no se calla más , ya no se permite tanto abandono. Voy y vamos por todo. Fuerzas “.  

Los hechos

Para los jueces Alberto Ojeda, Andrea Calaza y Pablo Pérez Marcote, la joven Paula Martínez bebió una bebida en una fiesta que derivó en un malestar que no le permitió dominar sus actos y así fue llevada a una Traffic Blanca donde era esperada por los sentenciados para luego dirigirse a una vivienda en donde tuvo lugar el abuso sexual de la víctima a manos de los ahora condenados.