¿Por qué deberían trabajar las mujeres en logística?

En pleno transcurso del siglo XXI, aun así, con grandes avances en cuestión de género y empoderamiento de las mujeres, se continúan enfrentando a mayores obstáculos que los hombres para insertarse plenamente en el mercado laboral en general.

Principalmente, se detectan dificultades en el acceso al mercado laboral en sí, en su trayectoria y sobre todo en recibir menos salario por hacer las mismas o más tareas que un empleado hombre.

Esto no se explica por alguna diferencia de productividad o porque tengan menos educación, si no que se explica por prácticas discriminatorias permitidas en una organización y normas sociales que desembocan en ofrecimiento de puestos mal remunerados y con menos posibilidad de progreso.

De todos modos, hay sectores en los que la presencia femenina es mayoritario como, por ejemplo, el sistema de salud o educativo. Sin embargo, hay otros que son aún más restrictivos en cuanto los puestos disponibles para las mujeres y que están ligados estrictamente a la figura del hombre. Uno de estos rubros es el logístico.

Es un sector en el que hoy en día continúa con escasez de personal femenino, arraigado a tradiciones antiguas. Es verdad que tradicionalmente se ha relacionado el trabajo de la logística con el trabajo puramente físico y, por consecuencia, se ha considerado un trabajo de hombres. Pero, gracias al avance tecnológico e introducción de nuevas tecnologías al sector, se ha reducido la barrera de las mujeres en esta actividad económica.

La pregunta es: ¿las mujeres deberían perder la oportunidad de inserción y desarrollo en este rubro? La respuesta es un rotundo no. La solución para esto no sólo es un rápido desarrollo tecnológico que permite a hombres y mujeres acceder a los empleos en el sector, si no también impulsar aún más en las empresas los valores relacionados a la igualdad de género.

Welivery, empresa de Logística especializada en última milla, pudo entender esta importante necesidad de inclusión y diversidad. Gracias a su tecnología y a una gestión de valores e identidad por parte de sus directivos y áreas relacionadas, cuenta con un equipo diverso e inclusivo de “Welivers”. Los Welivers son aquellos con la importante tarea de carga y descarga de paquetería como entrega de la misma en tiempo y forma a todos los clientes. Cuentan con un 97% de efectividad en sus entregas y sus Welivers mujeres son gran parte de este logro.

Cristian Mateos, Jefe de Operaciones añade: “En Welivery no tomamos como una condición de qué genero sos. Todos trabajamos por igual. Lo que buscamos es ser un EQUIPO que se caracterice en las responsabilidades y el compromiso. No es una cuestión de género, es una gran satisfacción tener siempre la participación de todos”.

María Mendez, una de las mujeres que integra el equipo de Welivers nos menciona: “Me he sentido muy cómoda trabajando en Welivery. Nunca sentí discriminación por ser mujer. Me gusta mi trabajo porque la relación entre la gente es muy buena, lo que genera un clima muy unido. Me alegro que gracias a la inclusión ahora pueda haber más mujeres trabajando en los lugares que usualmente no se veían”.

Gran variedad de estudios ha demostrado que la diversidad de género en la mano de obra no sólo fomenta la colaboración, la tolerancia y entendimiento, sino que impulsa la competitividad, la productividad y la responsabilidad social de las empresas