La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a instalar el debate sobre una eventual candidatura tras denunciar su «proscripción» y recurrir a Naciones Unidas. Los antecedentes electorales muestran por qué Florencio Varela, Quilmes y Berazategui siguen siendo tres de los principales bastiones del kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires.
Por Esteban Echenique
Las palabras de Cristina Fernández de Kirchner volvieron a mover el tablero político nacional. Al anunciar que recurrirá al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para cuestionar la condena que la inhabilita para ejercer cargos públicos, la expresidenta sostuvo que la verdadera pena que busca imponérsele es la proscripción y dejó una frase que rápidamente comenzó a leerse en clave electoral: «Ninguna proscripción logró apagar definitivamente la voluntad popular».
Sin confirmar una postulación, el mensaje fue suficiente para reabrir el debate sobre una eventual candidatura en 2027 y, con ella, una pregunta que adquiere especial relevancia en el sur del Conurbano bonaerense: ¿qué impacto tendría Cristina Fernández de Kirchner en Florencio Varela, Quilmes y Berazategui?
La respuesta comienza a encontrarse en las urnas.
Florencio Varela: un bastión consolidado
Si existe un distrito donde el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner quedó reflejado con claridad es Florencio Varela.
En las elecciones presidenciales de 2019, la fórmula Alberto Fernández – Cristina Fernández de Kirchner obtuvo 144.847 votos, equivalentes al 62,39% de los sufragios afirmativos, mientras que Mauricio Macri – Miguel Ángel Pichetto alcanzó 55.473 votos (23,89%).
La diferencia fue una de las más amplias de la Tercera Sección Electoral y consolidó a Florencio Varela como uno de los municipios de mayor respaldo al entonces Frente de Todos.
Ese predominio volvió a reflejarse en 2023, cuando el intendente Andrés Watson fue reelecto al frente de Unión por la Patria, ratificando la fortaleza territorial del peronismo en el distrito.
Quilmes: continuidad del voto kirchnerista
En Quilmes, el comportamiento electoral siguió una tendencia similar.
La fórmula presidencial integrada por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner obtuvo una amplia victoria en 2019 y cuatro años más tarde el oficialismo local volvió a imponerse con la reelección de Mayra Mendoza, una de las dirigentes más cercanas a la expresidenta.
Los resultados consolidaron a Quilmes como otro de los principales bastiones del kirchnerismo en el Conurbano bonaerense, donde la estructura política mantiene una fuerte identificación con el liderazgo de Cristina.
Berazategui: una tradición peronista que se mantiene
El panorama no fue diferente en Berazategui.
La fórmula presidencial del Frente de Todos también logró allí una contundente victoria en 2019 y el distrito volvió a respaldar al peronismo en las elecciones de 2023 con la continuidad de Juan José Mussi al frente del municipio.
La estabilidad política del distrito convirtió a Berazategui, junto con Florencio Varela y Quilmes, en uno de los territorios de mayor peso para el kirchnerismo dentro de la provincia de Buenos Aires.
El peso político de la Tercera Sección
Los tres municipios integran la Tercera Sección Electoral, el mayor conglomerado de votantes de la provincia y uno de los territorios con mayor influencia en cualquier elección nacional.
Por eso, cada movimiento político de Cristina Fernández de Kirchner tiene una repercusión inmediata entre intendentes, dirigentes y militantes de estos distritos.
La eventual decisión de competir volvería a colocar a Florencio Varela, Quilmes y Berazategui en el centro de la estrategia electoral del peronismo, especialmente en una región donde el kirchnerismo mantiene una estructura territorial consolidada desde hace más de una década.
Mucho más que una candidatura
La carta difundida por Cristina Fernández de Kirchner tuvo un doble efecto.
Por un lado, internacionalizó su estrategia judicial al anunciar que llevará su caso ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Por otro, dejó abierta la puerta para seguir ocupando un lugar central en el escenario político argentino.
Mientras el debate jurídico continúa, los antecedentes electorales permiten otra lectura.
En el sur del Conurbano, Florencio Varela, Quilmes y Berazategui siguen representando algunos de los territorios donde el kirchnerismo conserva su mayor fortaleza electoral.
Si finalmente Cristina Fernández de Kirchner decide competir en 2027, esos tres municipios volverán a ser mucho más que un respaldo simbólico: serán una parte decisiva del mapa político desde donde el peronismo buscará construir su estrategia para regresar al poder.

