La familia de Lucas Escalante, en la causa que también investiga el crimen de Lautaro Morello, cuestionó las demoras judiciales y advirtió que no quiere que el juicio se realice recién en diciembre. “Es mucho tiempo”, remarcaron.
La bronca se mezcla con el cansancio y la angustia. Otra vez. En Florencio Varela, las familias de Lucas Escalante y Lautaro Morelli volvieron a quedar atrapada en los tiempos de la Justicia. Y esta vez, con un temor concreto: que el juicio por su desaparición y el crimen de Lautaro recién se realice en diciembre.
“Nos dijeron que la fecha estimativa sería en diciembre. Es mucho tiempo”, expresó Romina Escalante, hermana de Lucas, en medio de la angustia que atraviesa la familia tras la reciente suspensión del proceso judicial.
Un juicio que no arranca
La audiencia prevista fue postergada luego de que los acusados no completaran la presentación de pruebas. Según denunciaron, los cambios en la defensa volvieron a trabar el avance de la causa.
El expediente arrastra demoras desde hace meses. La última audiencia se había realizado en septiembre del año pasado y aún quedaban instancias pendientes antes de llegar al juicio oral.
“Se siguen tirando la pelota entre fiscales, jueces y defensas. Y los que quedamos en el medio somos nosotros”, apuntó Romina.
El peso del tiempo
El caso se remonta a diciembre de 2022, en pleno clima mundialista. Mientras el país celebraba, dos familias comenzaban una pesadilla: Lucas desaparecía y días después se confirmaba el crimen de Lautaro.
A más de tres años y medio, la causa todavía no tiene una resolución judicial firme.
Por eso, la posibilidad de que el juicio se realice en diciembre vuelve a cargar de simbolismo el calendario. “No queremos pasar otro fin de año o un contexto así esperando respuestas”, deslizaron desde el entorno familiar.
La búsqueda que no termina
Mientras el expediente avanza a paso lento, la búsqueda de Lucas continúa abierta. No hay certezas sobre su paradero.
“Yo necesito encontrar a mi hermano. Que haya una condena puede abrir una puerta, que alguien diga algo”, sostuvo Romina.
La causa, que involucra a ex efectivos policiales, sigue siendo uno de los casos más sensibles de los últimos años en el sur del conurbano.
Un reclamo que no se apaga
En las puertas del tribunal, la escena se repite: familiares, carteles, pedidos de justicia.
El reclamo es el mismo desde hace más de tres años.
Que el juicio empiece. Y que no se siga postergando.

