Cómo es la interna en la UOCRA y quiénes disputan el liderazgo

Con la mira puesta en la enorme inversión en obra pública del gobierno nacional y provincial en Florencio Varela, el gremio de la UOCRA (Unión Obreros de la Construcción de la República Argentina) seccional Quilmes (que agrupa también a los albañiles de Florencio Varela y Berazategui) comenzó a desangrase nuevamente en una violenta interna.

Por lo menos dos facciones se disputan a cascotazos la conducción del gremio donde se observan ribetes que podrían llevar al escándalo, toda vez que aparecen algunas sospechas de actuaciones policiales o del área de seguridad municipal con extrañas relaciones carnales.

Por un lado, Juan “Lagarto” Olmedo, el hombre fuerte del gremio que supo conducirlo con manos pesadas durante más de una década y desapareció apenas empezado el gobierno de Mauricio Macri, tras la detención de otro sindicalista del sector “Pata” Medina con quien no tenía buenas relaciones. Dicen que se refugió en el Chaco, aunque más de una vez se lo vio en las fiscalías de Florencio Varela.

Por otro lado, el grupo disidente del “Lagarto” compuesto por ex laderos de Olmedo. Se trata de Darío Figueredo, quien estuvo detenido en lo que denuncia una “causa armada” y fue liberado hace unos pocos días. Con él, también se encuentran Diego Giménez, el último secretario general del sindicato local antes de la intervención y que había acompañado a Olmedo.

OJOS QUE NO VEN

El dato es revelador de los aceitados contactos que Juan “Lagarto” Olmedo tiene con los efectivos policiales que comandan Florencio Varela y específicamente con el área de seguridad municipal que se mueve a las espaldas de las máximas autoridades del distrito. A fines de marzo, un grupo relacionado con Figueredo realizaba pintadas contra el “Lagarto” en el marco de la interna sindical. Las cámaras municipales actuaron rápido y quedaron todos demorados por el accionar policial. Los mismo había ocurrido con un grupo de militantes de la Comisión por la Memoria de Florencio Varela que realizaba pintadas para convocar a un acto local en el marco del aniversario del golpe. Sin embargo, uno de esos días, la banda de Olmedo tuvo absoluta vía libre para pintar contra Figueredo por todo el centro del distrito. Y decimos vía libre porque no hubo un sector que no haya sido pintado. Extrañamente la sala de monitoreo no vio nada. Allí el Subsecretario de Seguridad, comisario retirado de la Policía Bonaerense, Roberto Mongelos, de triste actuación durante la denominada Masacre de Varela, ya que nunca investigó el caso y era el jefe distrital, todavía debe explicaciones a las autoridades comunales quienes ya evalúan su destitución.

LA MANO PESADA DE “LAGARTO”

Otro caso que conmovió a la política de Florencio Varela fue la escandalosa reaparición en marzo de este año. Según pudo saber, una camioneta que transportaba mercaderías pertenecientes a Olmedo a través de la empresa Trans Terra RC SA colisiona con una patrulla policial de Florencio Varela. La camioneta en cuestión era conducida por un sobrino de Olmedo, por lo que él y patota acuden rápidamente al lugar y retiran al mismo para que no lo sometan a prueba de alcoholismo y estupefacientes. Allí, los policías no actuaron en consecuencia, dejando proceder a Olmedo a su gusto.

Los opositores que fueron oficialistas

Darío Figueredo estuvo preso hasta hace unos 20 días por una causa en la que se investiga un presunto abuso sexual. Su compañero, Darío “Cabe” Giménez les escapó a los barrotes porque se profugó hasta que ordenaron la excarcelación. Junto con ellos se encuentra otros de los que supo ser fiel ladero de Olmedo, Marcelo “Cacho” Escobar.

Intervención

El actual interventor designado es Carlos Rojas, a quienes todos apuntan como un hombre débil en la conducción y vinculado, por obligación o convicción, al sector de Juan Olmedo. “Lo llamas por teléfono y te atiende Olmedo”, dice uno de los trabajadores que mira con recelo la tensión entre las facciones con temor a que se repitan escenas de violencia y sangre, de la que la conducción local ya tiene tristes antecedentes.