Estudiante de arquitectura berazateguense reconocido por su trabajo

Carlos Brizuela es un joven estudiante de arquitectura que vive en Berazategui. Sus proyectos recibieron premios nacionales e internacionales destacándose en el ámbito de la planificación y diseños de viviendas, con el objetivo de optimizar y mejorar el espacio público.

Desde hace ya 6 años trabaja para el Municipio, a través de una Cooperativa del Programa Argentina Trabaja donde realiza tareas de dirección de obra, planificación y capacitación en la Sociedad de Fomento El Sol, ubicada en la calle 6 entre 137 y 138. Desde allí salen todas las cuadrillas que se ocupan de la zona.

“Soy vecino del barrio Güemes y gracias al trabajo que realizo en la comuna, estoy costeando mis estudios. Actualmente me dedico a todo lo que tiene que ver con los informes de Obras Públicas y la Dirección de Obras y también capacitamos a los trabajadores. La Sociedad de Fomento es la base de las cooperativas que trabajan en el barrio”, destacó Carlos, además de agregar: “Estamos trabajando en refacciones en edificios públicos, sociedades de fomento y clubes, reparando revoques, carpetas o problemas de humedad. También, en la vía pública, en las veredas y ladrillos articulados y colaborando en viviendas de familias con vulnerabilidad social”.

Asimismo, el joven estudiante de arquitectura sostuvo: “Mi objetivo es seguir formándome y trabajando para Berazategui, ya que me parece muy fructífero todo lo que se logró estos años, gracias a la gestión de Juan Patricio Mussi. Quiero seguir creciendo y dando todos mis conocimientos para que la ciudad siga creciendo. Yo por mi parte, obtengo ese intercambio tan rico de experiencias que se da con mis compañeros de trabajo y en la charla con los vecinos”.

Un estudiante reconocido

Carlos se encuentra iniciando el 6º año de la carrera de Arquitectura en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). “Me he desarrollado mucho en la parte de diseño, que es lo que más me gusta. Estoy trabajando en varios concursos a la vez, en algunos de ellos junto a otros arquitectos y en otros por mi cuenta, buscando maneras para expandir nuestro conocimiento y contribuir a hacer una ciudad más linda”, aseguró Brizuela, quien a sus 25 años, ya cuenta con varios premios nacionales e internacionales en su haber. “El primer reconocimiento que obtuve fue en el año 2015, cuando ganamos el concurso organizado por Arquisur (Asociación de Facultades y Escuelas de Arquitectura Públicas del Mercosur). Se trató de un certamen internacional en el que fue elegido nuestro trabajo porque tenía una propuesta muy fuerte sobre la utilización del espacio público que al jurado le gustó mucho. También el año pasado ganamos el premio Clarín Arquitectura, organizado por la Sociedad Central de Arquitectos de Buenos Aires, en la temática relacionada a viviendas, con un trabajo que se llamó “Repensar la manzana”. En él estuvimos viendo la falta del espacio público en las grandes ciudades”.