Tremendo daño ambiental: una cloaca a cielo abierto, desde la cárcel de Varela al arroyo Las Conchitas

Claudio se levanta con el sol y se acuesta cuando llega la noche. Su campo, en la zona de La Capilla en Florencio Varela, forma parte de la producción de verduras y hortalizas del cordón que abastece a buena parte del AMBA. Y aunque está muy preocupado por el costo de los insumos y el bajo precio de lo que vende, ya se acostumbró a lidiar con eso y armó un taller para atender la reparación de tractores y otros temas de la zona. Un poco de ayuda significa, aunque no quiere desatender el campo, un trabajo que heredó de sus padres y que exige mucha atención.

Vive en la zona desde que nació, a pocos metros del Complejo Carcelario de Florencio Varela, y es uno de los que se animó a denunciar la bomba de tiempo que significa los desagües cloacales a cielo abierto que van a parar derecho al arroyo Las Conchitas y atraviesa varios barrios varelenses y otros de Berazategui, convirtiéndose en una verdadera bomba de tiempo ambiental.

El insoportable olor a cloacas

“No se puede estar, a la mañana y a la tarde el olor es insoportable”, dice Claudio mientras atiende las labores del campo y le da indicaciones a uno de los peones que está curando el limonero y la acelga. “Viene de la cárcel”, dice y señala un complejo de varias hectáreas que desde la gobernación de Eduardo Duhalde se estableció y no para de crecer.

El cronista de Infosur recorrió el perímetro del complejo carcelario donde hay seis cárceles totalmente superpobladas, una alcaidía a punto de inaugurarse y está en obra el hospital penitenciario. A simple vista, se puede observar el impacto ambiental. La escena es deplorable. Una catarata de materia fecal que sale por una canaleta de desagote desde las cárceles y transitan unos 500 metros para meterse oronda en la naciente del “Arroyo Las Conchitas” para después atravesar varios barrios, una reserva natural y terminar en el Río de la Plata, muy lejos de la planta depuradora.

El desborde cloacal del complejo carcelario de Florencio Varela que llega a la naciente del arroyo Las Conchitas.

Una catarata de contaminación

Esa catarata, a simple vista, que es eliminada no tiene tratamiento alguno de los establecimientos carcelarios y lo que parecería ser la planta depuradora está llena de tierra.

El Google Maps es preciso por la ruta de los desechos. Desde la Unidad Carcelaria sale una zanja de desagote que atraviesa el campo y desemboca en el arroyo. Ese fue el camino que siguió el cronista de Infosur cuando se encontró con un panorama desolador. Tres niños jugando en el cruce de las calles, a un lado de las aguas pestilentes y el olor nauseabundo. “Sí esto siempre es así, a veces me dan ganas de vomitar”, dice uno de los niños que ante la presencia de los extraños prefiere ir para su casa. Sus padres están trabajando la tierra y no pueden atendernos.

El zanjón perimetral donde desagotan las aguas servidas sin pasar por una planta depuradora.

El desborde cloacal y una Justicia lerda

La denuncia que Claudio realizó en febrero del 2020 fue acompañada por el concejal Maximiliano Bondarenko, de Juntos por el Cambio, que se acercó a la zona para mostrar los argumentos de la presentación judicial. La causa que fue caratulada como de «Averiguación de ilícito», tiene intervención de la UFI N° 6 Descentralizada de Florencio Varela. Y está cajoneada.

En este sentido, Bordarenko aseguró a Infosur “El agua es un recurso natural que se está desperdiciando. El Servicio Penitenciario Bonaerense lo único que hace es decantarla, romper la materia fecal, pero no la trata con químicos para potabilizar el agua”.

El complejo carcelario de Florencio Varela es una bomba de tiempo.

Arroyo Las Conchitas y un drama de larga data

El problema de contaminación en Las Conchitas no es nuevo. “Esto pasó siempre, encima las canaletas están llenas de ratas”, expresó un vecino de la zona, que caminaba por los alrededores del complejo y empujaba un Renault 12 que se había quedado sin batería.

Infosur pudo saber de fuentes confiables que son por lo menos tres las causas en Florencio Varela que investiga la contaminación en el Arroyo Las Conchitas. Una que fue carátulada «Delito de acción pública, con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio nro 4 Descentralizada de Florencio Varela. En esta causa estaban sindicados las empresas, Industrial Varela y Curtiembre Hispano Argentina.

La otra en tanto, es una denuncia con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio 4 Descentralizada de Berazategui. En estas actuaciones están sindicados las empresas, Gibaut hnos., Acykro S.A, Praxair, Industrial Varela, Cooperativa de trabajo Galaxia, La Hispano, Síntesis Química, Procesos Metálicos, Siderar, Papelera Sein, Compañía de transportes ex Río de la Plata, y Parque Industrial Plátanos.

La última es la presentada por el vecino de nombre Claudio y amparada por el concejal Bondarenko en la que se encuentra sindicado el Complejo Penitenciario de Florencio Varela.

Las aguas servidas del complejo sin tratamiento desembocan en el arroyo Las Conchitas.

Una contaminación sin fronteras

En enero del 2019, Julieta Rodríguez, vecina de Plátanos, se presentó en el Juzgado de Garantías N°7 de Berazategui, a cargo del Gustavo Alejandro Mora, donde inició una denuncia (PP-13-01-001131-19/31 – Fiscal Silvia Borrone) por la contaminación del arroyo «Las Conchitas» en donde desde un punto exacto ubicado en la calle 45 entre 149 y 150, desde una de tormenta, arrojaban desechos cloacales a cielo abierto y de manera de manera clandestina, según informó el portal Ahora Online.

Según el medio periodístico, en aquella oportunidad se hizo entrega de material de pruebas, sumadas a la de la colaboración de la Policía Ambiental y la Autoridad del Agua, que tras un análisis al arroyo confirmaron la presencia de “Escherichia Coli” (una bacteria que produce una poderosa toxina que daña el recubrimiento del intestino delgado, lo que puede causar diarrea con sangre, e infección), la justicia sólo avanzó con la clausura de dos empresas, pero la contaminación sigue a la vista de todos.

El concejal de Florencio Varela, Maximiliano Bondarenko, conformó junto a los vecinos una denuncia penal que no prospera.

Más excrementos que una cloaca

Un análisis de calidad de agua realizado por la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de la Plata (UNLP) durante el 2015 en el arroyo Plátanos-Conchitas, a la altura de Mitre y la calle 41 (Berazategui), dio cuenta de la alarmante situación de ese curso de agua, donde la falta de oxígeno, los coliformes fecales y el cromo integran un cóctel contaminante para todos los que vivan en las inmediaciones de dicho arroyo.

Las muestras tomadas a principios de noviembre de aquel año y su posterior análisis físico-químico, no dejan lugar a dudas: el oxígeno disuelto en el agua es tan escaso (0,8 partes por millón, frente a los 5.000 PPM de los valores guías) que allí solo proliferan bacterias anaeróbicas y gérmenes patógenos, microorganismos peligrosos para la salud humana.

El otro dato preocupante, obtenido de las muestras tomadas, es la cantidad de coliformes fecales existentes en dicho arroyo: en las conclusiones del informe del Programa Ambiental de Extensión Universitaria de la UNLP se asegura que “los coliformes fecales encontrados superan el límite de las normas de calidad para desagües cloacales”. Dicho de otro modo, el Plátanos-Conchitas tiene más carga de excrementos que lo permitido en una cloaca, lo que explica ese olor pestilente cada vez que se cruza por las cercanías de ese arroyo.