El transporte público de Florencio Varela está en medio de una reconfiguración que no tiene precedentes recientes en el distrito. Tras la declaración de emergencia en transporte convalidada por el Concejo Deliberante y la revocación de la concesión a la Empresa San Juan Bautista dispuesta por el intendente Andrés Watson, el municipio trabaja contra el reloj para que las primeras líneas del nuevo esquema puedan salir a la calle este fin de semana, tal como informa Infosur en la edición impresa.
La municipalidad se encuentra en este momento recibiendo documentación de las unidades de transporte, un proceso administrativo que es condición necesaria para habilitar la operación de los nuevos servicios.
Tres empresas, hasta cuatro líneas cada una
Según la información que fue trascendiendo y que la página de Facebook Bondis de Varela viene publicando con mayor detalle que las fuentes oficiales, las tres operadoras que tomarían el relevo son Primera Junta con la Línea 324, La Colorada con la Línea 178 y la empresa DOTA a través de San Vicente con la Línea 79. Todas tienen presencia previa en el distrito.
Cada una de ellas podría hacerse cargo de hasta cuatro líneas dentro del nuevo esquema. Si esa distribución se confirma, el mapa resultante implicará una reorganización profunda de los recorridos que hoy conocen los varelenses, con trazados que aún no están completamente definidos en los términos que llegarán a los usuarios.
El primer gran obstáculo: la SUBE
El calendario optimista que apunta al fin de semana choca con un problema que escapa completamente a la órbita municipal: el sistema de la SUBE. El software que gestiona el cobro electrónico del transporte depende del Gobierno nacional, y su habilitación para las nuevas líneas y unidades no es un trámite instantáneo ni está en manos del municipio agilizarlo.
Sin SUBE operativa, los colectivos pueden circular pero el sistema de pago queda en un limbo que complica tanto a los pasajeros como a las empresas. Es el primer gran escollo técnico que el nuevo esquema deberá resolver, y su solución depende de una gestión que debe hacerse hacia arriba en la cadena administrativa.
El capítulo sindical: ¿qué harán los delegados de la UTA?
Hay otro factor que el municipio y las empresas tienen muy presente y que puede condicionar el arranque tanto o más que los problemas técnicos: la posición de los delegados de la Unión Tranviarios Automotor.
Una ciudad mirando la pantalla
En este contexto de incertidumbre informativa, la página Bondis de Varela se convirtió en la fuente más consultada por los usuarios del transporte local, publicando datos con una velocidad y un nivel de detalle que las comunicaciones oficiales no lograron igualar hasta el momento.
Lo que está claro es que Florencio Varela llega al fin de semana con el transporte público en una situación de transición real: la empresa que operaba las líneas municipales ya no está, las nuevas operadoras están en proceso de habilitación y los usuarios esperan saber, lo antes posible, desde qué esquina y a qué hora va a pasar el colectivo.
El nuevo esquema en construcción
Las tres empresas que tomarían las líneas municipales son Primera Junta con la Línea 324, La Colorada con la Línea 178 y DOTA a través de San Vicente con la Línea 79. Cada una podría operar hasta cuatro líneas. Los pendientes antes del arranque son la habilitación del sistema SUBE, que depende del Gobierno nacional, y la definición de la UTA respecto de sus delegados. La página de Facebook Bondis de Varela es el lugar donde más información se está actualizando en tiempo real.

