En el marco de la celebración de Pascua, los obispos de Quilmes, Carlos José Tissera y Eduardo Gonzalo Redondo, difundieron un mensaje en el que combinaron una mirada religiosa con un fuerte diagnóstico sobre la situación social actual.
Bajo el lema “No tengan miedo, alégrense, ha resucitado”, la Iglesia local llamó a renovar la esperanza, pero también puso el foco en las dificultades que atraviesan amplios sectores de la sociedad.
Crisis social y preocupación en Quilmes
En el documento, los obispos de Quilmes advirtieron sobre el impacto de la crisis económica en la vida cotidiana. En particular, señalaron la situación de los jubilados, que perciben ingresos que consideran insuficientes, así como la pérdida de beneficios en medicamentos.
También mencionaron las dificultades que enfrentan trabajadores de distintos sectores, docentes y personal de salud, además de remarcar el crecimiento del desempleo y el endeudamiento familiar.
Según expresaron, este contexto genera “violencia a flor de piel, divisiones y conflictos” que afectan la convivencia social.
Un mensaje con contenido histórico y político
El mensaje también incluyó referencias a los 50 años de la diócesis de Quilmes y a la última dictadura militar, recordando a los desaparecidos y el impacto del terrorismo de Estado.
En esa línea, destacaron la defensa de los derechos humanos como uno de los ejes históricos de la Iglesia local, en continuidad con el legado de Jorge Novak.
“No tengan miedo”: el llamado central
Más allá del diagnóstico, los obispos plantearon un mensaje de esperanza centrado en la fe en la resurrección.
En ese sentido, convocaron a fortalecer el encuentro comunitario, el diálogo y el compromiso social, con especial énfasis en la necesidad de “tender puentes” frente a la fragmentación actual.
El texto también retomó palabras del Papa Francisco, quien llamó a renovar el vínculo personal con Jesucristo y a no quedar excluidos de la esperanza.
El mensaje concluye con una convocatoria a vivir la Pascua como un tiempo de transformación personal y colectiva, en medio de un contexto atravesado por la incertidumbre.

