Si la línea 148 no vuelve, Milei se ahorra 1.600 millones: la razón que el Gobierno no dice

Date:

Hace tres meses que en El Alpino, una de las paradas cabeceras de la línea 148 en Florencio Varela, no para un colectivo de la línea 148. Tres meses que los vecinos del sur del conurbano perdieron la conexión directa con Plaza Constitución. Y tres meses que los trabajadores de El Nuevo Halcón están parados, sin servicio y sin salario. Este jueves 26 de marzo, todos confluyeron en el mismo reclamo desde distintos puntos: unos marcharon al corazón del poder nacional, otros se plantaron en la parada que el gobierno dice que ya no hace falta.

La jornada arrancó a las 11 de la mañana en el predio de Quilmes, sobre la Avenida 12 de Octubre, donde los trabajadores de El Nuevo Halcón S.A. concentraron antes de movilizarse. La UTA los acompañó con una convocatoria formal y juntos recorrieron un itinerario que habla por sí solo: Casa Rosada, Ministerio de Economía en Hipólito Yrigoyen y Secretaría de Transporte. No fue una marcha a una ventanilla burocrática. Fue una presión coordinada sobre todo el arco del poder nacional que, según denuncian los propios trabajadores, tiene la llave de una solución que viene postergando semana tras semana.

Mientras tanto, en Florencio Varela, los vecinos se autoconvocaron para las 16.30 en El Alpino. Una parada que en otro tiempo era el punto de partida de un viaje directo a Constitución y que hoy es apenas un recordatorio de lo que se perdió. Quienes antes tomaban un solo colectivo ahora tienen que combinar transporte zonal y tren, con más tiempo, más transbordo y más plata. Lo que para el Estado nacional es un ahorro, para cada pasajero del sur del conurbano es una complicación diaria que nadie eligió.

El conflicto de la línea 148 y su historia

El conflicto tiene una historia que Infosur viene siguiendo desde el principio. El Nuevo Halcón, empresa histórica que operaba el trayecto entre Plaza Constitución y San Francisco Solano atravesando barrios de Quilmes y Florencio Varela, anunció su cierre en medio de una crisis económica que fue acumulándose hasta volverse insostenible. La empresa fue puesta a disposición. Y ahí es donde la historia, según los trabajadores, debería haber tenido un final diferente al que está teniendo.

«Hay empresas con posición de hacerse cargo. Tienen todo dicho. Ya está resuelto», explicó Leonel Insausti, delegado de la línea 148, en declaraciones radiales este jueves. El problema, insiste, no está en la falta de candidatos para tomar la línea. Está más arriba, en una decisión que el gobierno nacional viene postergando con una eficacia que ya no parece casual. «El tema es que Caputo, gente del gobierno, evalúan que la empresa no salga más», dijo, con la precisión de quien conoce los números que mueven esa evaluación.

1.600 millones de razones para no resolver

Esos números tienen nombre: 1.600 millones de pesos mensuales en subsidios y compensaciones tarifarias. Eso es lo que cuesta que la línea 148 circule. En el esquema de ajuste que lleva adelante el gobierno de Javier Milei, ese monto pesa.

El trasfondo también tiene que ver con un cambio estructural en la forma en que el gobierno paga los subsidios al transporte. Las compensaciones que antes llegaban a fin de mes, permitiéndoles a las empresas pagar salarios en tiempo y forma, empezaron a llegar entre el 10 y el 12. «Obligaban a los empresarios a meterse en crédito para pagar salarios», explicó Insausti. Un sistema que fue empujando a las empresas más pequeñas hacia el borde hasta que algunas cayeron. El Nuevo Halcón fue una de ellas.

500 familias sin cobrar hace tres meses

«Uno se termina embarrando, metiéndose cada vez más adentro del pozo», describió el delegado. Y ese pozo tiene números concretos: 510 trabajadores cuando arrancó el conflicto, de los cuales varios ya renunciaron o se jubilaron en el camino. Los que quedan son entre 400 y 500 familias sin ingreso desde hace tres meses. «Hace tres meses que no cobramos nada, nada de nada», repitió Insausti cuando le preguntaron si habían recibido algo durante el conflicto.

La consigna que unificó la jornada fue tan simple como contundente: «Sin trabajadores no hay transporte.» Un recordatorio de que detrás de cada línea que se cae hay personas que la sostenían y vecinos que dependían de ella. Que desfinanciar una empresa de transporte y dejarla caer no es una política de movilidad. Es una decisión sobre a quiénes se les complica la vida para que los números cierren.

En El Alpino, la parada sigue vacía. En Hipólito Yrigoyen, por ahora, el silencio también.

Apoyá el periodismo que cuenta las historias de Varela y el sur del conurbano

Desde hace más de 20 años, Infosur informa con mirada local desde Florencio Varela, Quilmes y Berazategui. Tu apoyo permite sostener coberturas policiales, judiciales e investigaciones del conurbano sur.

Gracias por hacer posible que sigamos contando las historias de nuestro sur bonaerense.

Compartir artículo

Suscribirte

Popular

Te puede interesar
Relacionado

Si la 148 no vuelve, Milei se ahorra 1.600 millones: la edición que lo cuenta todo

La nueva edición de Infosur ya está disponible. Leela...

Intentó robar en Varela y lo apuñalaron en plena calle

Un joven de 19 años murió tras recibir una...

Indignación en Varela: robaron en un centro de chicos con parálisis cerebral

La madrugada en el barrio Don José dejó una...

Fin de semana de terror en Varela: golpearon y robaron a tres ancianos en sus casas

Dos hechos de extrema violencia sacudieron a Florencio Varela...