Hace exactamente 16 años, el 29 de diciembre de 2009, el Congreso Nacional sancionó la Ley 26.576 que dio nacimiento a la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ), marcando un hito histórico para Florencio Varela y toda la región sur del conurbano bonaerense.
La creación de la UNAJ representó mucho más que la apertura de una casa de estudios: significó democratizar el acceso a la educación superior en una zona donde miles de jóvenes veían limitadas sus posibilidades de formación universitaria por barreras económicas y geográficas.
Tapa histórica de Infosur: Ernesto Villanueva, primer rector de la UNAJ, anuncia el inicio de inscripciones en 2010
«Una herramienta de transformación social»
Julio Pereyra, presidente del PJ de Florencio Varela, exintendente del distrito y uno de los principales impulsores de la creación de la UNAJ, renovó hoy su compromiso con la educación pública en el aniversario de la institución que ayudó a fundar.
«La UNAJ nació con un objetivo claro: garantizar el acceso a la educación superior, generar oportunidades y aportar al desarrollo productivo, científico y tecnológico del país. Es una herramienta de transformación social», expresó Pereyra, quien actualmente se desempeña como presidente de la Fundación UNAJ.
El dirigente peronista subrayó la importancia de defender el modelo de universidad pública y gratuita: «Como uno de los impulsores de su creación y hoy como presidente de su Fundación, renuevo el compromiso de seguir defendiendo la universidad pública, gratuita y de calidad, porque sin educación no hay igualdad, y sin conocimiento no hay futuro».
De la lucha al orgullo regional
La sanción de la ley que creó la UNAJ fue el resultado de años de lucha y gestión política. En aquel 2009, Florencio Varela y los partidos vecinos carecían de una universidad nacional propia, obligando a los estudiantes a trasladarse largas distancias o, en muchos casos, a resignar sus sueños de formación superior.

La respuesta de la comunidad superó todas las expectativas. El primer edificio de la UNAJ, ubicado sobre la avenida San Martín, quedó rápidamente chico ante la explosión de inscriptos que llegaban de toda la región. Ernesto Villanueva, primer rector de la institución, encabezó aquel histórico proceso de apertura que daría inicio a una nueva era educativa para el sur del conurbano.
La llegada de la UNAJ cambió radicalmente ese panorama. Hoy, miles de jóvenes de Varela, Berazategui, Quilmes y localidades aledañas cursan carreras de grado y posgrado sin tener que abandonar su región, accediendo a una educación universitaria de calidad y sin costo.
«La Universidad Nacional Arturo Jauretche es presente, es inclusión y es esperanza para miles de jóvenes», destacó Pereyra, sintetizando el impacto que la institución ha tenido en la vida de generaciones de varelenses.
16 años de historia viva
Desde su inauguración, la UNAJ se consolidó como un polo educativo, científico y cultural de referencia en el sur del Gran Buenos Aires. Con una amplia oferta académica que abarca desde ingenierías hasta ciencias sociales, la universidad se ha posicionado como motor de desarrollo local y formadora de profesionales comprometidos con su territorio.

A 16 años de aquella histórica sanción legislativa, la UNAJ se mantiene como un símbolo de lo que es posible cuando la política pública pone en el centro el derecho a la educación y la igualdad de oportunidades.
El aniversario se celebra en un momento clave para la educación superior argentina, donde la defensa de la universidad pública y gratuita vuelve a estar en el centro del debate nacional.

