La caída del consumo desplomó la coparticipación nacional en enero y dejó a la Provincia de Buenos Aires con $80 mil millones menos. Desde el Gobierno bonaerense advirtieron por el impacto en el Conurbano y cuestionaron el modelo económico de Nación.
La Provincia de Buenos Aires comenzó el año con un fuerte impacto en sus cuentas públicas: en enero resignó más de $80 mil millones por la caída de la coparticipación nacional, producto de la baja en el consumo interno y el desplome en la recaudación del IVA.
De acuerdo a datos oficiales, las transferencias automáticas a las provincias cayeron un 6,7% interanual, lo que representó un recorte global cercano a los $400 mil millones en comparación con el mismo mes del año pasado.
El principal factor de esta merma fue la contracción del 12% en la recaudación del IVA, el impuesto que refleja de manera directa el nivel de consumo. El resto de los tributos coparticipables también mostró números negativos, con una baja promedio del 2,1%.
“Con este modelo todas las provincias pierden”, sostuvo el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, quien aseguró que la caída de la coparticipación expone la inviabilidad del modelo económico y el carácter antifederal del Gobierno nacional.
“Las provincias perdemos ingresos genuinos mientras suplimos el abandono de la Nación en funciones clave como la obra pública”, agregó el funcionario.
El impacto en el Conurbano bonaerense
Aunque los números se discuten en La Plata, el impacto se siente con fuerza en el Conurbano, donde los municipios dependen en gran medida de los recursos provinciales para sostener obras, servicios y políticas públicas.
Distritos como Florencio Varela, Quilmes y Berazategui siguen con atención la evolución de la coparticipación, ya que una Provincia con menor margen financiero implica menos inversión en infraestructura, educación, salud y mantenimiento urbano.
Tensión política entre Provincia y Nación
El recorte en las transferencias se da en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno nacional y los gobernadores, en medio de la discusión por la reforma laboral y los cambios impositivos impulsados por el Ejecutivo.
Uno de los puntos más cuestionados por las provincias es la reducción del impuesto a las ganancias de las sociedades comerciales, una medida que —advierten— profundizaría la caída de recursos para los distritos.

