Por qué los colegios privados de Varela, Quilmes y Berazategui están en alerta

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A pocas semanas del inicio del ciclo lectivo 2026, los colegios privados del sur del conurbano bonaerense atraviesan un escenario de fuerte tensión económica. En Florencio Varela, Quilmes y Berazategui, directivos y comunidades educativas advierten que el desfasaje entre ingresos y costos se volvió crítico durante los meses de receso.

La combinación de aumentos salariales retroactivos, imposibilidad legal de actualizar cuotas y caída en la matrícula pone a muchas instituciones contra las cuerdas justo antes de volver a abrir las aulas.


Florencio Varela: colegios privados con costos en alza y cuotas congeladas

En Florencio Varela, la preocupación se repite en los pasillos escolares. Los colegios privados deben afrontar desde enero incrementos salariales retroactivos que alcanzan un costo acumulado cercano al 8,1%, sin posibilidad de trasladarlo a las cuotas hasta marzo.

Durante enero y febrero, meses en los que no se perciben aranceles por la suspensión de la actividad académica, las instituciones continúan pagando sueldos, aguinaldos, servicios y mantenimiento. “Se genera una brecha financiera que resulta imposible de cubrir para muchos establecimientos”, explican desde el sector.


Quilmes: el impacto del receso escolar en las finanzas educativas

La situación se replica en Quilmes, donde los colegios privados con aporte estatal enfrentan tres meses sin ingresos regulares, pero con obligaciones crecientes. La normativa vigente impide actualizar los aranceles antes de marzo, aun cuando los salarios docentes ya fueron ajustados desde diciembre.

Desde la Asociación de Institutos de Enseñanza Argentina (AIEPA) advierten que este esquema provoca un descalce estructural que se profundiza año tras año y pone en riesgo la continuidad de proyectos educativos históricos en la ciudad.


Berazategui: menos alumnos y mayor morosidad en las familias

En Berazategui, a la presión de los costos se suma otro factor clave: la caída sostenida en la cantidad de alumnos. Directivos consultados señalan que muchas familias retrasan pagos o directamente optan por cambiar a sus hijos de institución ante la pérdida de poder adquisitivo.

La morosidad supera los niveles históricos y se combina con aumentos constantes en servicios, insumos y mantenimiento edilicio. “El esfuerzo por sostener la calidad educativa es cada vez mayor, en un contexto claramente desfavorable”, señalaron desde AIEPA.


Un problema que atraviesa a toda la Provincia

En la provincia de Buenos Aires funcionan alrededor de 4.800 colegios privados con subvención estatal, que representan más del 70% del total del sector. Todos deben respetar topes arancelarios fijados por el Gobierno provincial, incluso cuando los acuerdos paritarios docentes impactan de manera inmediata en los costos.

“El sistema educativo privado está atravesando un momento de cambios profundos y enfrenta desafíos severos”, explicó Martín Zurita, secretario ejecutivo de AIEPA, al referirse al escenario previo al inicio del ciclo lectivo 2026.

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