Agua salada: el tarifazo de AySA en la era Milei mientras Varela sufre un mes sin agua en pleno verano

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El Gobierno autorizó subas del 4% mensual desde enero del 2026, cuatro veces más que en 2025. Pero en Florencio Varela, los vecinos llevan semanas sin una gota mientras pagan por un servicio que no llega. La bronca y el calor se mezclan en el conurbano sur.


«Hace una semana que no tenemos una sola gota de agua. Con las temperaturas extremas que estuvimos padeciendo.» El mensaje llega desde el barrio Presidente Sarmiento de Florencio Varela, publicado en las redes sociales mientras el termómetro marcaba 38 grados a la sombra. No es un caso aislado. Es la postal del verano en el conurbano sur: familias que pagan cada vez más por un servicio que cada vez llega menos.

Este martes, el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) formalizó mediante la Resolución 53/2025 lo que muchos ya intuían: el agua volverá a subir. Y no poco. El Gobierno nacional autorizó que AySA aumente sus tarifas un 4% mensual entre enero y abril de 2026, cuatro veces más que el tope del 1% que rigió durante 2025. En cuatro meses, el acumulado será del 17%. En Florencio Varela, donde miles de hogares llevan semanas sin servicio, la noticia cayó como un baldazo de ironía.

«Aproximadamente 1 mes que no hay agua, si viene a la noche con muy baja presión ni el tanque se puede cargar porque no sube ni con el motor», describe otro vecino varelense. Los reclamos se multiplican en barrios como Zeballos, Bosques, Hudson, Presidente Sarmiento. «Hermoso comenzar el 2026. Sin agua. Barrio Zeballos. Ni una gota», escribió una usuaria el primer día del año nuevo. La desesperación se lee entre líneas.

El tarifazo que no se detiene

Desde que Javier Milei asumió la presidencia el 10 de diciembre de 2023, las tarifas de AySA no dejaron de trepar. El acumulado en estos dos años supera el 320%, más del doble de la inflación general del país. El golpe más duro llegó en abril de 2024, cuando la empresa aplicó un tarifazo del 209% que llevó la factura promedio de 5.290 pesos a 16.300 pesos de un mes al otro.

Durante 2025, el Gobierno había implementado un esquema de «excepcionalidad» que limitó los aumentos al 1% mensual. Fue un respiro breve. AySA venía reclamando por lo que consideraba un «atraso tarifario» y ahora el ente regulador le dio la razón. La resolución restableció la fórmula de actualización mensual del «coeficiente K», el mecanismo que ajusta las tarifas según la evolución de costos operativos e inflación.

Los números son contundentes: una familia varelense que hoy paga 24.000 pesos de agua llegará a abril de 2026 con una factura de 28.000 pesos. Y eso si el tope del 4% se mantiene, porque a partir de mayo el coeficiente K volverá a aplicarse sin limitaciones. Según el calendario oficial, esto podría implicar ajustes mensuales aún mayores si la inflación se acelera o si AySA reclama nuevos aumentos por inversiones.

La paradoja del agua que se pierde

En Los Inmigrantes y Hudson, la situación roza lo absurdo. Mientras los vecinos pasan días enteros sin una gota en sus casas, se reportó «una enorme pérdida de agua sobre la vereda la cual produce inundación en ambas calles». La imagen es dolorosa: el agua corre por las calles, forma charcos, se desperdicia, mientras a pocos metros las familias no pueden llenar ni un balde.

«Lo poco que sale de la calle sirve para cargar el tanque de abajo, es un bajón que pasen estas cosas», resume otro vecino. El hartazgo se palpa en cada comentario. La falta de agua en Florencio Varela no es nueva, pero se agravó durante las últimas semanas de diciembre cuando las temperaturas extremas duplicaron la demanda. Los días más calurosos del verano se vivieron con canillas secas, tanques vacíos y la angustia de no poder ducharse, cocinar o simplemente tomar un vaso de agua fresca.

«Si todo Varela sin una gota de agua», resume un vecino en las redes sociales. La frase condensa la bronca de miles de familias que seguirán pagando más cada mes por un servicio que, literalmente, no les llega.

Descuentos que no alcanzan

La resolución de ERAS contempla algunos mecanismos de amortiguación. Definió una reducción del 15% para usuarios de zonales bajos, categoría en la que entran la mayoría de los barrios varelenses afectados y que representan al 48% del padrón total de AySA. Además, se mantendrán los descuentos adicionales para beneficiarios de Tarifa Social.

Pero estos paliativos económicos resultan insuficientes cuando el problema central no es el precio sino la ausencia física del servicio. ¿De qué sirve pagar 15% menos si el agua no llega? ¿Cómo se justifica un aumento cuando la empresa no puede garantizar la provisión básica en pleno verano?

AySA celebró la medida en un comunicado oficial, destacando que el nuevo esquema «restablece el mecanismo de actualización tarifaria de manera gradual» y que esto «garantizará la continuidad y calidad del servicio de agua potable y saneamiento». En Florencio Varela, esas palabras suenan a promesa vacía, tan vacía como los tanques de agua de miles de hogares.

La cuenta que no cierra

La empresa argumenta que durante 2025 las tarifas tuvieron «una limitación excepcional que generó un atraso respecto del esquema aprobado en la última revisión tarifaria». Según su lógica, es necesario corregir ese desfasaje para mantener el equilibrio económico-financiero y poder invertir en infraestructura.

Pero los vecinos de Florencio Varela tienen otra cuenta pendiente. Una que mide la distancia entre lo que pagan y lo que reciben. Una que suma días sin agua, veranos sin poder bañarse, tanques que no se llenan ni con motor. Una cuenta que, por más coeficiente K que se aplique, jamás va a cerrar si el agua no llega a las canillas.

Mientras la resolución oficial habla de «gradualidad» y «equilibrio financiero», en barrios como Presidente Sarmiento, Zeballos o Bosques la pregunta es mucho más simple y desesperada: ¿cuándo vuelve el agua?

Por ahora, AySA no ha dado información oficial sobre cuándo se normalizará el servicio en Florencio Varela ni qué inversiones concretas se realizarán en la infraestructura del distrito. Lo único seguro es que, haya agua o no, la factura seguirá subiendo mes a mes.

El sabor es amargo. Como agua salada en medio del mar: se ve, se paga, pero no se puede tomar.


Datos clave:

  • Aumento autorizado: 4% mensual entre enero y abril de 2026
  • Acumulado 2024-2025: 320% en la era Milei
  • Mayor tarifazo: 209% en abril de 2024
  • Zonales bajos: descuento del 15%
  • Situación en Varela: hasta un mes sin servicio en algunos barrios
  • Proyección: a partir de mayo 2026 vuelve el coeficiente K sin tope

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