Un grupo de ladrones encontró un botín fácil en plena calle y lo está exprimiendo al máximo. En la intersección de las calles Estados Unidos y Ayacucho, en Florencio Varela, una cabina de Edesur se convirtió en blanco repetido de robos: en solo un mes, ingresaron al menos tres veces y se llevaron costosos equipos eléctricos.
La modalidad es siempre la misma: los delincuentes fuerzan el acceso a la estructura, que protege componentes fundamentales para la red de distribución eléctrica, y sustraen aparatos de alto valor en el mercado negro. Estos dispositivos, que pueden incluir transformadores y cableado especial, son vitales para el suministro de energía en la zona.
Los vecinos están indignados y preocupados. “Es un escándalo. Ya la robaron tres veces y nadie hace nada. ¿Qué esperan, que nos quedemos sin luz?”, se quejó un frentista.
La bronca aumenta porque en la zona existe una cámara de monitoreo según los vecinos.
La seguidilla de asaltos pone en jaque la seguridad del barrio y expone la falta de control sobre este tipo de delitos. “Es tierra de nadie. Se meten, sacan lo que quieren y listo”, agregó otro vecino.
Por ahora, la cabina sigue siendo un blanco fácil para los ladrones. La pregunta es: ¿cuánto más podrán seguir robando antes de que alguien haga algo?