Home Descatadas La codicia, el motor de un crimen atroz

La codicia, el motor de un crimen atroz

0

“La Codicia” es uno de los pecados capitales. Proviene, según el Diccionario de la Real Academia Española, del latín cupiditĭa y se refiere al afán excesivo de riquezas, también asimilado con el  pecado de avaricia.

La Biblia, en Eclesiastés, indica que: “Quien ama el dinero, de dinero no se sacia.Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente.” Al tratarse de un deseo insidioso por querer tener más y más a cualquier costo, tanto que sobrepasa los límites de lo ordinario y de lo lícito, de lo humano, se puede estar dispuesto a todo para conseguirlo: incluso a matar.

Estela del Valle Figueroa (46) se valió del amor que le prodigaba Héctor Jesús Barraza (52), veterano de la guerra de Malvinas de Florencio Varela. El anzuelo fue la promesa de una reconciliación porque estaban separados hace unos años. Y la Justicia sostiene que ese fue el primer paso de la planificación de un crimen atroz motivado por la codicia. Esta semana fue condenada a cadena perpetua.

Cuando el Tribunal Oral N°2 de Quilmes leyó la sentencia la mujer ni se inmutó, aunque corrió algo de alivio entre la familia del ex combatiente de Malvinas, asesinado en enero de 2014.

Junto a Estela fue condenado a la misma pena Javier Ponce Luque (28), su cómplice y nueva pareja. La Justicia sostiene que juntos idearon el plan para asesinar al veterano de la guerra, llevarlo a un campo en el límite de Berazategui con Florencio Varela, donde trabajaba Néstor “Sal Fina” Jara (26), golpearlo, encerrarlo en el baúl de su auto y prenderlo fuego hasta carbonizarlo en aquel verano caluroso del 2014.

“Ahora va a descansar en paz” fue la frase que más repitieron sus hermanos, al conocerse las condenas contra quienes participaran del asesinato. “Mi hermano va a descansar en paz ya que ellos le arrancaron la vida” expresó al salir del Tribunal Rosa Barraza, al abrazarse con todos sus familiares. Sobre la condenada dijo  “En ningún momento expresó remordimiento por lo que hizo. Y hasta se rió cuando le leyeron la condena. Es una sin vergüenza, malnacida”

Sobre el fallo del TOC 2 aseguró «Estamos muy conformes. Se hizo justicia. Era lo que esperábamos», contó y agregó “Teníamos fe en que el fiscal y los jueces iban a darles la máxima pena y que paguen por lo que hicieron”.

A su turno, Silvia Barraza, otras de las hermanas del ex combatiente asesinado remarcó “Es un dolor muy grande su perdida” y argumentó  “La conocía a  Estela porque vivían cerca. Ni bien apareció mi hermano muerto, ella fue a preguntar dónde tenía que ir a cobrar la pensión de él, jamás se acercó a mi mamá que la teníamos viva. Nunca tuvo respeto por nosotros. No queremos que salgan más, no merecen estar afuera”.

LAS CONDENAS

En el debate judicial, para el TOC 2 de Quilmes, quedó probado que Del Valle Figueroa y Ponce Luque engañaron a Barraza y lo convencieron de ir hacia el campo de Ingeniero Allan donde Jara trabajaba como casero. Allí lo indujeron a beber gran cantidad de bebidas alcohólicas y, una vez que estuvo borracho, lo golpearon hasta desmayarlo, lo metieron en el baúl de su propio auto y le prendieron fuego, con la intención de apoderarse del dinero que Barraza había ahorrado durante años con la pensión que recibía como ex combatiente de Malvinas.

Con las pruebas testimoniales y científicas que se escucharon en el juicio, los magistrados Pablo Pereyra, Ariel González Elicabe y Félix Roumieu, decidieron en un fallo unánime condenar con prisión perpetua a la mujer por considerarla participe necesaria del asesinato de su ex marido. Bajo la caratula de “homicidio agravado con el concurso premeditado de dos o más personas en carácter de coautores».

Además sentenció con el mismo cargo y condena a Javier Ponce Luque (28), actual pareja de Figueroa, por considerar a ambos como los ideólogos del macabro secuestro y posterior asesinato de Barraza.

En tanto, Néstor “Sal Fina” Jara, fue encontrado por el tribunal como cómplice del crimen y fue condenado a 10 años de prisión.

Salir de la versión móvil