El chico malo o el chico bueno: ¿quién liga más realmente?

El debate de siempre: ¿los chicos malos consiguen más ligues que los buenos? La respuesta es más sencilla de lo que crees. El escenario puede ir en ambos sentidos. A las mujeres les gustan los chicos malos, dicen algunos. Los rebeldes sin causa. Se burlan de las normas sociales o tal vez simplemente escupen en la acera, pero lo que sea que ella considere malo de él es algo que la excita.

Es cierto que algunas mujeres se sienten atraídas por los chicos malos. Sin embargo, algunas mujeres simplemente no pueden rechazar a un chico bueno. La verdad es que no es que los chicos malos liguen más que los buenos.

La realidad es que sólo hay unas pocas cosas que los chicos malos hacen que los buenos no hacen y que realmente les llevan a conseguir la victoria. Te lo contamos a continuación:

Dar el paso conduce a más sexo casual

Una cosa que a los chicos buenos les cuesta hacer es dar el primer paso y, en ocasiones, acuden a sitios como Simple Escorts Argentina con el objetivo de romper su timidez. Estos perciben a los chicos malos como los que consiguen todas las chicas, pero lo que realmente sucede es que los chicos malos no tienen miedo de exponerse.

Mientras el chico bueno está sentado en la barra planeando su frase inicial, el chico malo se acerca y le invita a una copa. Puede que le rechacen, pero puede que no, y no se queda sentado pensando en ello.

Cuida tu imagen personal

Los chicos buenos a menudo se olvidan de ser buenos con ellos mismos y no cuidan de su cuerpo pensando que pueden ser aceptados por cualquier mujer. No estás tratando con chicas prepagos en este caso. El cuidado de sí mismo es una parte vital, pero que se pasa por alto. El aspecto de chico malo es algo cultivado. El estilo se perfecciona. Piensa en James Dean, Elvis y Johnny Cash. Esos hombres arrogantes y seguros de sí mismos, con sus miradas ardientes y sus atuendos perfectamente combinados.

Puede que parezcan desordenados y desordenados, pero la verdad es que dedican horas a su apariencia. Son los buenos chicos los que salen de la ducha y se dirigen a la puerta con diez minutos escasos para arreglarse.

Esfuérzate en tu apariencia fuera del mundo de las citas y obtendrás las mismas recompensas.

La desesperación no es sexy

A los chicos malos parece no importarles si ella dice sí o no. Pase lo que pase, sus dedos de los pies siguen sonando. Los chicos buenos tienden a llevar sus sentimientos al hombro. Quieren que sus chicas sepan lo mucho que disfrutarían de su tiempo juntos y lo que significaría para ellos. Este movimiento está bien en el fondo de la relación, pero no como línea de apertura. Mantener una fachada distante, casi aburrida, es vital. La desesperación no sólo desanima, sino que hace que todos se sientan incómodos.

Agradable no es igual a aburrido

Ser un tipo agradable no tiene que significar ser un bulto aburrido. Los chicos buenos también hacen cosas emocionantes. Llévala a una excursión por el río, haz paracaidismo o ve a un festival al aire libre. Sal de la zona de confort en la que tiendes a quedarte y haz algo que normalmente no harías.

No tengas miedo de mantenerte firme

Ser un buen tipo no significa que seas un prepotente, pero ser un mal tipo no significa que no tengas límites. El atractivo tiene mucho que ver con la confianza y el respeto por uno mismo.

Cultivar una personalidad más de chico malo no incluye romper tu propio código moral. Tú sabes lo que es correcto para ti. Nadie más lo sabe. Ser siempre fiel a tu auténtico yo es un rasgo atractivo. Las mujeres ven esto como una fuerza y gravitan hacia ella de forma natural.

Los chicos malos y los buenos consiguen básicamente la misma cantidad de ligues. Aunque parece que a las mujeres les gustan los chicos malos, lo que realmente les gusta es la confianza y el entusiasmo. Los chicos buenos ya tienen estos rasgos. Simplemente están infrautilizados.

Cualquiera puede mejorar sus habilidades para ligar empleando algunos de estos trucos poco conocidos del oficio de chico malo. Practica tu movimiento con confianza, sin parecer desesperado, añadiendo un poco de emoción a tu repertorio y creyendo en ti mismo. Puedes ser el chico bueno que eres con todos los movimientos de chico malo para lograrlo.