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La clínica Luján de Varela no tiene cura, denuncian mala praxis en la muerte de una bebé

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Rafaela Mariana Crespi (35) dio a luz a su hija en la Clínica Luján de Florencio Varela el 29 de marzo pasado. Fue por cesárea y aunque en las primeras horas del nacimiento le habían informado que la bebé padecía síndrome de Down, algo que no había surgido de los estudios anteriores, estaba muy contenta con el alumbramiento. “Después de esto me voy a ligar las trompas”, le dijo a su marido, un policía retirado. Los dos sonrieron. El ya superó los 50 años y tiene otros hijos y varios nietos.

Pero de la noche a la mañana, la luz se transformó en oscuridad. Su hija inexplicablemente enfermó y falleció dos días después, el 31 de marzo. Y en medio de una nube de sospechas que apuntalan una denuncia por supuesta mala praxis contra la cuestionada Clínica Luján del barrio de Zeballos, el pediatra interviniente y la obra social del IOMA.

Algo sospecharon los padres. Según consta en la denuncia cuyo expediente recayó en la fiscalía 7 de Florencio Varela, la bebé fue dada de alta y revisada sólo una vez. Y eso sería sólo el principio de un vía crucis cargado de supuestas irregularidades que incluyen el traslado de la recién nacida en el auto particular del médico de la clínica, después de esperar a la ambulancia de traslados de alta complejidad que teóricamente debía mandar el IOMA y que nunca llegó.

Según la denuncia, a la que tuvo acceso Infosur, la bebé lloró toda la noche y sin embargo igual quisieron darle el alta. Aparentemente el pediatra no estaba en la clínica. Finalmente la insistencia de los padres logró que la revisara una enfermera. “Algo andaba mal, porque salió corriendo para llamar al pediatra”, consta en la denuncia judicial. El diagnóstico del profesional médico alertó más a los padres que entraron en pánico. La bebé entró en un estado grave y había que estabilizarla.

A partir de allí comenzó un raid interminable. Horas eternas. El médico sostuvo que lo mejor era el traslado y sugirió el Sanatorio Bernal, pero necesitaban una ambulancia de alta complejidad y que sólo IOMA puede abastecer. Ese vehículo nunca llegó. Según sostiene el expediente judicial, finalmente el traslado lo realizaron al hospital de San Francisco Solano y con el auto particular del médico. En el asiento de adelante acompañando al conductor una enfermera con la bebé en brazos. Atrás subieron a la mamá. Así la llevaron. “Si tenes 30 mil pesos te trasladaba una ambulancia”, sostiene que le dijo el médico en el camino final de la niña. Pocas horas después falleció en el hospital de Solano.

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