El fiscal que se animó a patear el hormiguero

El fiscal que se animó a patear el hormiguero

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El cántaro va a la fuente. ¿Alguna vez se romperá? El fiscal Sebastián Videla se animó a tirar de la punta de un ovillo que podría desatar un verdadero escándalo con ramificaciones impensadas.

Fue el lunes cerca del mediodía. Videla se sentó en el asiento frente al escritorio que habitualmente utiliza en el Tribunal Oral Criminal 2 de Quilmes. Se pasó la mano por la cabeza y después habló. Lo había pensado detenidamente. Con una valentía descomunal, desistió de la acción penal contra dos jóvenes, sindicados como los autores del secuestro del hijo de un médico forense, y ordenó la libertad de ambos.

El fiscal consideró que los jóvenes resultaron víctimas de una serie de irregularidades en la investigación, que se vinculan a una “causa armada” por jefes policiales. En consecuencia, se los absolvió y fueron dejados libres.

No sorprende. Este medio publicó en varias oportunidades los presuntos vínculos de la DDI con el mundo del hampa.

En esta oportunidad el fiscal señaló que “se trató de una causa direccionada con serias irregularidades” y denunciar que “el ex jefe de la Brigada Antisecuestros de la DDI Quilmes, Luis Fernández Quispe, junto a otros policías, como así también testigos convocados en el debate, incurrieron en falso testimonio”.

“Quedó comprobado que el policía Ortíz cometió irregularidades en la diligencia de reconocimiento en rueda, al igual que Fernández Quispe en el proceso de investigación”, sostuvo Videla, quien además solicito se investigue la posible connivencia entre policías y los imputados, ya que se les avisó que estaba siendo investigados en el proceso.

De acuerdo a lo reportado por el sitio DataJudicial, “Fernández Quispe era el nexo con la Justicia Federal y hay gravísimas irregularidades donde no podemos llevar adelante una acusación cuando se han dado todo tipo de anomalías”, afirmó el fiscal, quien, con tales fundamentos, no acusó a los imputados Nelson Barrios y Ulises Sosa, quienes fueron absueltos y recuperaron la libertad.

A los jóvenes se les imputaba el secuestro de Damián Prado, a quien, al menos varios sujetos, privaron de la libertad tras capturarlo en la localidad de Bernal y para su liberación cobraron un rescate de miles de pesos para dejarlo en inmediaciones de un hotel alojamiento en Florencio Varela.

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